El monasterio de la Santísima Encarnación, de estilo gótico tardío, se construyó en el siglo XVI por mandato de Don Diego López Pacheco, II Duque de Escalona. El conjunto del convento lo forman dos componentes principales: el claustro y la iglesia.
El claustro es de planta cuadrada, en dos alturas. Cada uno de su cuatro lados cuenta con seis arcos y un manchón central que sube hasta la cubierta, en el se produce el acceso en planta baja a través de una puerta adintelada, con moldura perimetral.